Gabinete de curiosidades impresas

Jóvenes, cuidad la pureza




Relaciones entre adolescentes

VIOLLET, Jean
Bilbao: Ediciones Paulinas, 1959
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

Relaciones entre adolescentes

VIOLLET, Jean
Bilbao: Ediciones Paulinas, 1959
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

¿Es lícito bailar?: cuestiones candentes acerca de la moralidad pública

SALICRÚ PUIGVERT, Carlos
Barcelona: La hormiga de oro, 1947
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

Jóvenes, cuida la pureza

JEREMÍAS de las Santas Espinas (C.P.)
Pamplona: Gráficas Iruña, 1950
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

Jóvenes, cuida la pureza

JEREMÍAS de las Santas Espinas (C.P.)
Pamplona: Gráficas Iruña, 1950
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

Jóvenes, cuida la pureza

JEREMÍAS de las Santas Espinas (C.P.)
Pamplona: Gráficas Iruña, 1950
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

Solemne protesta contra la moda indecente

Barcelona: Bañeres, [s.d.]
6,5 X 11 cm.
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León

No deben ser hijas de María

Barcelona: Bañeres, [s.d.]
6,5 X 11 cm.
Colección Biblioteca Museo Etnográfico de Castilla y León


Jóvenes, cuidad la pureza

Por Emilio Ruiz Trueba
Bibliotecario del Museo Etnográfico de Castilla y León

No debía ser una buena época la España de Franco para el cortejo.
Las parejas que hacían portalillo, pecaban; los novios que paseaban sin estar acompañados, pecaban; los que que conversaban un rato a solas, pecaban; quienes se abrazaban, aunque fuera breve y con distancia, también pecaban.

Pero bueno, esto que hemos dicho solo son pecados normales, casi pecadillos, cosa de poco.

Ahora bien, los jóvenes que se dejaban llevar por el “parejeo prematuro”, que ya sabemos todos lo que eso significa, ¡eso ya es otra cosa, ahí no había perdón posible!
El “parejeo ilícito constituye sin duda la más repugnante manifestación de la pública inmoralidad contemporánea”, dejó escrito el Padre Jeremías de las Santas Espinas en su impagable librillo Jóvenes, cuidad la pureza.

Son mucho los ejemplos como estos que aquí veis de autores que, convertidos en guardianes de la moral, dedicaron sus esfuerzos a que aquella España de blanco y negro cada vez tendiera más al negro. Un montón de horas escribiendo con el único objetivo de construir un país cabizabajo, un país que arrastrara los pies y que, por supuesto, no diera rienda suelta a la naturaleza más primaria. Y para ello, no hay mejor recurso que el miedo.

Miedo en el cuerpo ya había después de la guerra y su desparrame posterior, así que lo que había que trabajar seriamente era eso de meter el miedo en el alma, en lo más profundo del ser humano, allí donde solo uno mismo puede llegar había que abrir brechas para inyectar puritito miedo.

Y así nació toda una literatura moralista y represora apoyada en la Iglesia Católica y sostenida desde la propia escuela. Editoriales como Ediciones Paulinas, Hernando, Escuela Española, Santiago Rodríguez o Paraninfo dedicaron buena parte de su catálogo a publicar este tipo de literatura represora en la que la mujer aparecía como fuente de todo mal; lo del pecado original y toda esa construcción misógina nacionalcatolicista.

¡Madre mía, qué difícil tuvo que ser mujer en esos años!


Para saber un poco más:

ESLAVA GALÁN, Juan. Coitus interruptus: la represión sexual y sus heroicos alivios en la España franquista. Barcelona: Planeta, 1997.

MARTÍN GAITE, Carmen. Usos amorosos de la postguerra española. Barcelona: Anagrama, 1987.

PRIETO BORREGO, Lucía. Mujer, moral y franquismo: del velo al bikini. Málaga: Universidad, 2018.