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Creencias y mentalidades

La mujer y el hombre • Ante las enfermedades • Ante las fuerzas de la naturaleza • Ante la muerte • Agradecimientos y demostraciones


Las brujas de Villabrágima (Valladolid)

Relato de la señora Pascuala y la señora Erenia de Villabrágima. Grabado por Félix Cebrián en 1990



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-¡Cuéntalas de brujas a estas, cuéntasele ese!..
Ahí en la calle La Silera, allí era en el Corro de las brujas, era allí donde el tío Antonino, allí se juntaban, cascaban las castañuelas, bailaban. Tú en esta bodega, yo en esta otra bodega, porque borrachas todas las brujas. Bueno, resulta que ahí en la calle La Silera, ande vivía el tío Joaquinillo había una mujer que era bruja. Y le dicen al marido: -¡Tú mujer es bruja!, dice: -¿Mi mujer bruja?,¡la mato si es bruja! Dice: -Tú, ya sabes que a las dos de la noche no está nunca en casa. Conque fue y la cortó el dedo. Y claro como no estaba ella ahí, pues el dedo no sangró. Cuando llegó y volvió a casa: -¡Ay! mi dedo, mi dedo. -Me cago en la madre que te parió ¿adónde has estado?, ¿en qué bodega has estado?. ¡Borracha! que te he cortado el dedo a las doce y son las dos de la mañana y es cuando te quejas. ¿Adónde has estado?. Palo va y palo viene. Tú me tienes que confesar.
La quitó los manteos, como gastaban esos manteos. A culo pajarero, me la metió unos palos: - A ver, confiesa ¡a ver dónde estás!
-¡Ay!,¡Dios mío!, he estado en la bodega de don Luciano, puesta en una cuba.
-Pues mira, por eso te he cortao el dedo, para que no vuelvas.
-Es que las brujas tenían puesta en las cubas, no sé porque sería.
-Porque eran borrachas, ¡coño!, pa beber el vino.
-Que estaban subidas a un asil, gente borracha que entraban por las chimeneas, esas cosas.
-Eso no podía ser.
Cuando se casó Presenta y Modesto, que van a la cama del novio y estaba to meada. Cuando llegan se meten en la cama los dos y dice:
-¡Que me estás meando!-. Les estaba meando la bruja.
Antes había mucho, antes. La del tío Panfuerte decían que era bruja, hacía cada cacho cosa, la tía Petra y la del tío Pampuerro, ¿era el tío Pampuerro?. La de Pantusa. El tío Pampuerro que atendía la huerta allí donde la de Pedro...
-¿Qué les dijo?, ¿el de la sorda?
-No les he dicho lo de la sorda.
¡Huy, Virgen santísima! viene allí mi novio; me dirá que adonde voy. Le diré que a por chocolate; me dirá que para quién, le diré que para mi madre que está enferma.
La dice el novio:-¡Adiós prenda!
Dice: -¡A la tienda!
Dice: -¡Jesús qué disparate!
-¡A por chocolate!
Dice: -¡Anda sorda la mierda!
Dice: -Para mi madre que está enferma.
Dice: -Que te den pol culo a tí y a tu madre. ¡Hala palante Tiburcia!

EL HOMBRE ANTE LAS ENFERMEDADES. PROTECCIÓN Y PREVENCION DE LOS SUYOS, DE SU GANADO Y SUS TIERRAS

En menor escala, más humana, en tanto en cuanto era persona cercana, está la figura de la bruja. En el mundo de la mitología y la magia aparecen todo tipo de duendes y encantamientos que dan lugar a mil sucesos, anécdotas y cuentos donde los protagonistas son los renuberos, los ojáncanos y trasgos, las anjanas, la Maricantana, las hadas y un largo etc. menos olvidado de lo que creemos. En la memoria tradicional de todo ello subsisten como referentes diarios los sucesos y vidas de las brujas.

Algunos lugares de nuestra comunidad han sido escenarios de las correrías, y en especial de los bailes de brujas, los conocidos aquelarres (del vasco aker=macho cabrío, y larre=prado) también denominados arenales o conventículos en castellano. En algunas localidades se conserva el arroyo, el teso o cerro de las brujas, la calle de las brujas, la fuente o el puente de las brujas. Otras localidades tienen fama de tiempo atrás por la presencia de estos personajes en los que hay un componente de miedo y respeto junto a otro burlesco, ridículo y gracioso a nuestros ojos en los últimos años merced al descrédito de las películas americanas y los estereotipos convencionales. Algunos de estos enclaves son las praderas de San Pedro de Cansoles y Guardo (Palencia), la charca de Cernégula (Burgos), Ciñera de Gordón, Grulleros, Vega y Torneros (León), Cipérez y Villarino de los Aires (Salamanca), Barahora (Soria) -a donde iban a confesarse estas mujeres-, Cerezo y el enclave de Rubilainas o Revilanas cercano a Navas de Oro (Segovia) donde solían las brujas segovianas reunirse para cantar y bailar en torno a la peguera que allí había en lo que llaman “la cuesta de las brujas”, antes de repartirse por los pinares para sus fechorías. Allí cantaban esta estrofa:

Cuatro somos de Coca,
tres de la Nava,
la que toca el pandero
de Rubilaina
.

Una variante referida a estas coplas propias de brujas la recoge en 1936 en el pueblo de Cerezo (Segovia) Aurelio M. Espinosa en sus estudios y recopilaciones de cuentos:

Cuatro somos de Coca,
tres de la Nava
y la tamboritera
de Villaoslada
.

Y aún se oye, como estribillo de la jota cantable en la comarca del Carracillo segoviano asimismo, citando varias localidades de la zona:

Cuatro somos de Chañe,
tres de Remondo
y la tamborilera
de Fuente el Olmo
.

Las brujas de la provincia de Avila, cantaban estas tonadas antes de emprender el vuelo mientras se embadurnaban con sebos y “sus untes” extraídos de la planta de la belladona o la mandrágora (el unguentum pharelis) utilizadas desde la antigüedad por provocar delirios y alucinaciones. Las brujas de Poyales del Hoyo, en el Barranco de las Cinco Villas cantaban en esos momentos:

Tres son de La Parra,
tres de La Higuera y
la capitanita
de San Esteban
.

Las brujas de Caboalles de Arriba (León) se reunían especialmente el día 30 de abril, en el lugar llamado “fuente de las brujas” del lugar de Veiga del Palo. Cantaban antes de montar en sus escobas:

A la Veiga`l Palo
a la ofrenda`l diablo
por encima de cádavas (tojos)
y por debajo de artos (espinos)
.

También en las recopilaciones del filólogo Aurelio Macedonio (hijo) se transcribe una de estas tonadas a la conocida contadora Azcaria Prieto (1883-1970), de Morgovejo (León) y residente en Saldaña posteriormente a la que recogió unos cuentos exquisitos y uno de esos recuerdos de los cantos brujeriles que se oyen también en San Pedro de Cansoles o Sansoles en la montaña palentina:

¡Por encima de las zarzas y espinos
a bailar al campo San Soles!


o esta otra:

¡Sin Dios y en sin santa María
por la chimenea arriba!


En la memoria mil recuerdos y hazañas se contaban en las reuniones de vecinos, con ellos se prevenía a los niños ante los extraños, se intentaba dar explicación a sucesos misteriosos ocasionales y siempre en la cercanía de estos personajes, casi cotidianos, que incluso formaban parte de la familia, del barrio o del pueblo próximo.





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