Paisajes sagrados

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Paisajes Culturales Sagrados

Museo Etnográfico de Castilla y León

Reseñas





Temporalia. Crvcifixvs. Humilladeros y devociones de Pasión

CEA GUTIÉRREZ, Antonio


Ediciones de la Diputación de Salamanca. Serie Catálogos, nº 207

ISBN 978-84-7797-551-9
207 páginas
Salamanca, 2018


La obra que traemos al Laboratorio en esta ocasión se corresponde con la tercera entrega de Temporalia, un ambicioso programa expositivo que trata de poner de manifiesto el rico patrimonio de los municipios serranos de la provincia de Salamanca, coordinado por Antonio Cea Gutiérrez, profesor emérito de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, una de la voces más autorizadas en cuanto a joyería e indumentaria y religiosidad popular de nuestro país. Si la primera entrega titulada Los santos de la peste, Antonio Cea se entregaba al estudio de San Roque, San Sebastián y San Fabián y en la segunda –El mal vencido, santos contra demonios-, hacía lo propio con los santos que conculcan al demonio en sus más variadas manifestaciones, esta ocasión el doctor Cea realiza un análisis profundo de las advocaciones de la Pasión serranas a través de las imágenes de los Crucificados y de los edificios que las contienen, especialmente los humilladeros, una construcción religiosa-testigo que en la Sierra de Francia cobra carta de naturaleza a partir no solo de una tipología específica –sencillos edicole sacre de planta cuadrada dedicados especialmente a Cristo-, sino de unas ubicaciones dentro de la malla urbana y peri-urbana que ponen de manifiesto la importancia dentro del paisaje sagrados de las poblaciones serranas salmantinas.

El libro-catálogo de la exposición celebrada en Villanueva del Conde está estructurado, como los anteriores que fueron publicados en 2013 y 2015 acompañando a las exposiciones de Miranda del Castañar y La Alberca respectivamente, es un magnífico itinerario por los humilladeros serranos custodios de un buen número de tallas de Cristo que el autor estudia, como si de un cirujano se tratara, de manera minuciosa. Para ello Antonio Cea se vale no solo del análisis iconográfico de cada una de las tallas, sino también de la documentación existente y de la tradición oral que existe sobre las mismas, de lo que obtiene sustanciosos datos cuya lectura ha de ser necesariamente pausada y reflexiva.

En este sentido, el autor nos hace ver (y comprender) los humilladeros desde una perspectiva poco conocida a la que estamos acostumbrados. No solo se trata de contenedores de imágenes, sino que se trata de espacios de devoción y, por extensión, espacios de tradición donde se celebran rituales específicos y prácticas poco o nada conocidas en la literatura especializada que el doctor Cea, con su particular modo de contar (y cantar) las cosas, organiza en temas, tan de su gusto. Recomendamos pues no solo la visita a la exposición, sino también la lectura como acompañamiento necesario para entender en toda su magnitud unas piezas que, por fin, cobran el valor artístico y antropológico que merecen.