Paisajes sagrados

Laboratorio

Paisajes Culturales Sagrados

Museo Etnográfico de Castilla y León

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Sacralización de la viña y el vino

6 de noviembre de 2018


Extracto de la comunicación presentada en el Museo del Vino-Pagos del Rey (Morales de Toro, Zamora) en el I Congreso Internacional de los Paisajes Culturales Sagrados. Laboratorio de Paisajes Culturales Sagrados



De la multitud de paisajes de Castilla y León, los paisajes agrarios nos llaman poderosamente la atención, siendo prioritarios para nuestros estudios los espacios dedicados a los pastos, los caminos trashumantes y los cultivos de la vid. Esta primera aproximación a los paisajes sacralizados de la viña y el vino es una breve nota de nuestra comunicación ofrecida en el Museo del Vino-Pagos del Rey en Morales de Toro (Zamora), dentro del I Congreso Internacional de los Paisajes Culturales Sagrados.

La amplia vega del Duero castellano y leonés, no se limita a la ribera, ni mucho menos a la denominación Ribera del Duero, sino que debemos entenderla como un espacio amplio que acoge 6 denominaciones de origen y otros territorios de cultivo fuera de la indicación protegida o de la denominación de origen que, a su vez, genera múltiples paisajes -algunos aún con identidad propia- que se aleja de la progresiva homogeneización de las formas de cultivo de las que se van salvando las viñas.

Tradicionalmente -aunque los hallazgos arqueológicos demuestran que ya desde la Prehistoria hay cultivos de vid y consumo de vino- los viñedos se han vinculado a los monjes que se establecen en la ribera, especialmente a las comunidades cistercienses. Los principales monasterios son: Santa María de La Vid (Burgos) de origen premostratenses (seguidores de la Regla de San Agustín), de la misma regla Santa María de Retuerta (Sardón de Duero, Valladolid) y dentro de la orden del Císter: Valbuena de Duero (San Bernardo, Valladolid), Santa María de el Palazuelos (Cigales, Valladolid) y el de Santa María de Moreruela en Granja de Moreruela (Zamora). De todos estos monasterios, tan solo La Vid conserva una comunidad monástica, los de Retuerta y Valbuena están poderosamente ligados al mundo del vino. Retuerta como bodega productora y Valbuena como símbolo, tanto por dar nombre al vino Valbuena 5º Año, de la afamada Vega Sicilia, y con el uso de su espadaña como elemento identificador de marcas y vinos. En la búsqueda de la legitimación de la antigüedad y de su vinculación con el mundo monástico, se crean marcas comerciales como Emina -o hemina- (que es la ración de vino diaria que consumían los frailes); la vinculación con ciertos símbolos sacros o con los templos representativos la encontramos también en Toro, con su esplendida colegiata y los vinos Colegiata y Gran Colegiata de bodegas Fariña.

Si los monasterios están ahí, son las devociones y las imágenes las que les dan vida. Destacamos que en los territorios ribereños del Duero, especialmente en las provincias de Valladolid, Salamanca y Zamora, apenas aparecen advocaciones vinculadas al vino aunque son casi nulas en la onomástica. En ellas encontramos ciertas advocaciones marianas que nos vinculan a la tierra y a cultivos como: Eras, Vegas, Mieses y sobre todo a los árboles: Encina, Carrascal, Olmo, Olmar, Peral…

En la provincia de Burgos, donde apreciamos el cambio, tenemos las advocaciones más destacas. La primera de ella es Santa María de las Viñas en Quintanilla de las Viñas. En Aranda de Duero, sede del Consejo Regulador de la denominación Ribera del Duero, la patrona de la villa es Nuestra Señora de la Viñas a la que una leyenda une con la de Quintanilla. La patrona de Aranda tiene su santuario en la parte alta de la villa, un tanto alejada del casco urbano. Sin salir de la provincia de Burgos (pero ya casi en su límite con Soria) también está la imagen de Nuestra Señora de la Vid, en el monasterio homónimo. Fuera de la ribera encontramos a las Vírgenes de El Parral, en las provincias de Ávila y Segovia. Mientras que en Ávila la ermita de Ntra. Sra. de El Parral (El Parral) se levanta sobre el nacimiento del río Zapardiel, en Segovia el Monasterio jerónimo de Santa María de El Parral lo hace a orillas del Eresma. En ambos casos nos encontramos con imágenes de origen románico. Tampoco podemos olvidar que el edificio que acoge el Museo del Vino-Pagos del Rey era la antigua cooperativa de Ntra. Sra. de las Viñas, de la que dan testimonio las inscripciones en las puertas de los tinos, que sabiamente se han conservado e integrado en la muestra expositiva.

Además de la importancia de las imágenes a las que se les pide por las cosechas y se les ofrece los frutos, el vino necesita de cierta "magia mística" para producirse, ha de permanecer tradicionalmente bajo tierra, cerrado, a oscuras y sin presencias extrañas. El proceso de fermentación y envejecimiento de los vinos es un proceso milagroso que, para el hombre tradicional, debe ser protegido y custodiado, tanto para propiciar una buena fermentación y que el vino no se avinagre, como para evitar que los gases de la misma produzcan alguna desgracia. La protección de las bodegas la podemos observar en dos vertientes, por un lado los ritos, gestos y oraciones que de modo individual se realizaban al entrar en las bodegas, y por otro los elementos protectores que se erigen en los barrios de bodegas tradicionales. Así en la comarca de la Ribera en frecuente encontrar barrios de bodegas con cruceros, que en origen incluso pueden ser testimonio de un fallecimiento o desgracia; con la presencia de la cruz quedan protegidas -Valdezate o Curiel de Duero en Burgos y Valladolid respectivamente-, o de construcciones como el Humilladero de San Pedro, Pesquera de Duero (Valladolid) o la sorprendente ermita de la Virgen de la Cueva de Hontangas (Burgos).

El Humilladero de San Pedro de Pesquera de Duero es una pequeña edificación de planta cuadrada del que nos llama poderosamente la atención su ubicación. El templo se encuentra en el punto más alto del barrio de bodegas tradicionales, un espacio horadado y coronado de respiraderos. Esta peculiar comunicación entre suelo y el subsuelo parecen dotar de un mayor significado a las palabras de Mateo (16:18): Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella… En una ubicación similar encontramos también la ermita de la Virgen de Socastro o del Teso las Bodegas en Villamayor de Campos (Zamora).

La ermita de la Virgen de la Cueva de Hontangas, a pesar de su monumental portada es una pequeña ermita en cueva, de origen pre-romano y posiblemente un eremitorio, al igual que las bodegas que la rodean y que de nuevo pone de manifiesto, la vinculación de las advocaciones con el mundo subterráneo, de comunicación con lo oculto y lo enterrado, de donde surgen los "espíritus" (y de ahí bebidas espirituosas).

En este amplio concepto de vega del Duero, encontramos también construcciones que demuestran que el mundo del vino es un mundo agradecido, en el que los beneficios de las buenas cosechas dieron lugar para la construcción de templos, o bien se sufragaron con la venta del vino. Así encontramos dos templos de excelente factura: La Trinidad de Fuentespina (Burgos) y el humilladero del Cristo de la Cuba, Rueda (Valladolid) ambas construcciones terminadas en el siglo XVIII.

Localizaciones:

Monasterio de la Vid



Monasterio de Valbuena



Abadía de Retuerta



Crucero de Valdezate (Burgos)



Ermita de Nuestra Señora de la Cueva, Hontangas (Burgos)



Santuario de Nuestra Señora de las Viñas, Aranda de Duero (Burgos)



Ermita de Nuestra Señora de El Parral, El Parral (Ávila)



Museo del Vino-Pagos del Rey