Exposiciones






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JUN 2013 - ENE 2014

Museo Etnográfico de Castilla y León

Una exposición de sillas y más...


1. El que fue a Sevilla perdió su silla

(hasta 15 ENE 2014)

Visita-taller gratuita para escolares y familias, con reserva previa

Más información: culturachachiandchachi@gmail.com

Telf.: 654 873 157 // 980 531 880

La silla sirve para sentarse
Pero también para muchas cosas más...

Ven al Museo Etnográfico y descubre todo lo que puedes hacer con una silla
¡Nos divertiremos!




2. Concurso creativo "Asienta con la cabeza"

(hasta 15 ENE 2014)

Crea tu propio escenario creativo en torno a la figura de la silla

Bases en archivo PDF >

Más información: culturachachiandchachi@gmail.com

Telf.: 654 873 157 // 980 531 880




3. Concurso "Prohibido sentarse"

(14 DIC 2013)

¿Nos podemos imaginar un mundo sin sillas? No creemos… ¿Estamos locos? Muchas veces no le damos importancia a este objeto tan imprescindible en nuestra vida diaria. Para valorar a nuestra fiel compañera, ¿os atrevéis a estar sin sentaros durante todo el tiempo que podáis? ¡El ganador tendrá premio!

#SALVEMOSLASILLA

Bases en archivo PDF >

Más información: culturachachiandchachi@gmail.com

Telf.: 654 873 157 // 980 531 880

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Sala de Exposiciones Temporales
Museo Etnográfico de Castilla y León



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La contemplación de una silla. Objeto cotidiano y a priori sencillo, permite la obtención de datos que hacen referencia al ámbito geográfico, al aspecto temporal, al estatus social y a los factores económicos, el género de los usuarios, su uso y su función y a un sinfín de información que arroja luz sobre el día a día del ser humano.

Ningún otro mueble ofrece como la silla la posibilidad de crear tantas conexiones formales y conceptuales a partir de su estética. Por ello, gran número de diseñadores han dedicado enormes medios y esfuerzos a la creación de sillas anteponiéndose el diseño de éstas al de cualquier otro tipo de mobiliario.

La silla, tal y como hoy la conocemos, tiene su origen formal en el trono, que por regla general no era transportable y tenía una significación simbólica como sede del monarca. Aunque ya en Asiria y Babilonia se construían tronos muy lujosos, la silla es  un invento egipcio. Fue relativamente común en el Imperio Medio (2050-1785), donde encontramos ejemplares de madera tallada, con cuatro patas acabadas en garras de león o pezuñas de toro, respaldo alto y recto, asiento de cuerda entretejida y a veces brazos.

Los griegos inventaron un modelo más cómodo, el klismos, con cuatro patas y dos montantes elevados sobre el asiento que sostenían un travesaño curvo de apoyo, a la altura de los hombros.
En varios sarcófagos hispano-romanos del S. IV se representa a Nerón apostado en una silla tipo curul, en forma de X, cuyas patas rematan en garras y dispone de apoyo para los pies.

Tras la caída del Imperio Romano, con las invasiones y conquistas de los pueblos del Norte y más tarde de los árabes, no quedan restos de mobiliario que permitan un estudio sistemático de la silla.
En la Edad Media es escaso el uso de la misma, primando los sillones de estructuras muy rígidas y verticales,  pero en el Renacimiento  reaparece como elemento corriente del mobiliario. Su empleo, en origen reservado a las altas jerarquías, se extiende desde las categorías más elevadas, civiles y religiosas, a las clases burguesas. Sin embargo, en las regiones más desfavorecidas, el taburete sigue siendo el asiento mayoritario hasta el S. XVII y aun más tarde.

El Renacimiento aporta modificaciones sustanciales en la silla, concediendo gran atención tanto al diseño como a su comodidad, aplicando líneas más ligeras. La madera se combina con otras materias como el cuero y diferentes tejidos para tapizar.

Durante el Barroco, la península Ibérica se cuaja de sillas inspiradas en prototipos franceses e ingleses y es en esta época cuando el sillón adquiere sus connotaciones más interesantes a través de formas resueltas con enorme originalidad.

En época contemporánea, la implantación de novedosos sistemas económicos e industriales da lugar a la fabricación de sillas en serie, teniendo más importancia el aspecto general que el detalle. No obstante, en la Europa del S. XX, especialmente en Dinamarca e Italia, se llevan a cabo búsquedas de nuevos estilos que impriman en las sillas carácter innovador.

En los últimos ciento cincuenta años la evolución de la silla transcurre paralela a la de los desarrollos arquitectónicos y tecnológicos, reflejando las nuevas necesidades y preocupaciones de la sociedad. Tal y como apuntó George Nelson en 1953: “toda idea verdaderamente original –toda innovación en el diseño, toda nueva aplicación en materiales, toda invención técnica para mobiliario- parece encontrar su máxima expresión en una silla”.

De todos los muebles, las sillas son el mejor medio para reforzar el ego y demostrar el gusto propio. Simultáneamente, revelan el punto de vista sociopolítico del propietario y su estatus socioeconómico, ya sea real o fingido. Por este motivo, la comodidad, la funcionalidad y la economía se ven sacrificadas en favor de la representación de estilos decorativos, ideas radicales o impulsos expresivos del diseñador. Es el mueble que mejor representa la personalidad del artista o del artesano que la elaboró.  La silla es un objeto rebosante de expresividad.