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Los Trabajos

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Sobre la obligación de las mayordomías

Almaluez (Soria) 16 de marzo de 2004



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...Bueno, empezaba la Cuaresma, nos echaban mayordomas de un año para otro y al empezar la cuaresma íbamos a pedir... una la que era segunda mayordoma llevaba una cesta de cristal y la que era primera llevaba el crucifijo, íbamos de casa en casa.
Unos nos daban huevos, otros nos daban dinero, lo que podían y eso lo íbamos guardando. Luego llegaba el domingo ramos y ya se vestían de luto las mayordomas, todas de negro, los puños de blanco y el cuello blanco, y seguíamos pidiendo, pero durante toda la cuaresma íbamos a ensayar los cantares por ahí por el campo y luego llegaba el jueves santo, en el Mandato cantábamos unos versos muy bonitos...

LOS TRABAJOS EN LA IGLESIA

Vinculada al desarrollo del ciclo litúrgico una figura indispensable en el panorama eclesiástico y civil era la del mayordomo de la cofradía o de la hermandad religiosa. Cargo generalmente anual, lo representaba un devoto –o varios–, que durante el tiempo de su mandato, se haría cargo de las obligaciones de atender todo lo necesario para el perfecto cumplimiento de la regla de la cofradía a la que pertenecía, en loor y devoción del santo o Virgen a la que estaba adscrita. Además de representar a la cofradía ese tiempo, muchas otras obligaciones completaban el trabajo que durante las diferentes fiestas debían realizar los mayordomos o mayordomas “que servían la vara”: guardar el arca con los libros, hacer las cuentas, preparar la procesión, vestir el monumento de Semana Santa o el altar del santo correspondiente, hacer los ofrecimientos y sobre todo recaudar limosnas y dádivas con las que mantener el gasto de la cera. Estas peticiones de limosna, se hacían en épocas concretas del año, la cuaresma, durante la novena del santo en cuestión, los viernes de cada mes o el día de la función. Las mujeres que ejercían la mayordomía eran las encargadas de pedir a los voluntariosos devotos una dádiva, animándolos con unas canciones o romances que variaban según el vecino, el barrio o según el día en el que se realizara la cuestación. Con lo recaudado se compraban velas, cintas y flores para alumbrar el monumento de Semana Santa o para el gasto diario de las velas que lucían en el altar de la Virgen o del Santo correspondiente.








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